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No sueltes el volante, aún.

¿Cuales el nivel de autonomía de los coches autónomos?

Hace ya tiempo que la conducción autónoma está en boca de todo el mundo pero. La realidad es que se está avanzando vigorosamente en este campo pero todavía estamos a poco menos de medio camino de la autonomía total. ¿Por qué?

Desde el año 2013 varios organismos, tanto europeos como americanos, han tratado de clasificar y establecer unos niveles de conducción autónoma en base al grado de atención que el conductor debe prestar a la conducción. Tras varios años de disputas entre estos organismos, finalmente parece que la clasificación en seis niveles del Instituto SAE (Instituto de Ingenieros Automotrices) es la que se está imponiendo. Parte del nivel 0 y se desarrolla así:

Nivel 0. Sin automatización

El vehículo no dispone de ningún tipo de asistencia a la conducción. Puede utilizar testigos luminosos para avisar al conductor, pero no toma el control de ningún sistema de conducción.

Nivel 1. Asistencia al conductor

El automóvil cuenta con sistemas de ayuda a la conducción pero solo se hace cargo de los mismos en momentos puntuales y durante un tiempo limitado. El conductor sigue siendo responsable final de la conducción. Una gran mayoría de los vehículos que se venden actualmente corresponden a este nivel de conducción autónoma.

Ejemplo: sistemas de mantenimiento de carril o de velocidad de crucero adaptativa.

Nivel 2. Automatización parcial

El sistema de conducción del vehículo puede tomar el control de la dirección y de la aceleración/frenado indistintamente y al mismo tiempo. Utiliza información del entorno de conducción pero no es responsable de la conducción, sigue siendo únicamente el conductor.

Ejemplo: los sistemas de conducción autónoma de Mercedes, Audi o Tesla se engloban en este nivel. El conductor puede soltar volante y pedales y el coche se hace cargo de la conducción pero requiere al conductor que ponga las manos en el volante cada cierto tiempo, sea necesario por cuestiones de seguridad, o no. Por ejemplo en el sistema de Mercedes es requerido cada 20 segundos.

Otra de las funciones que se engloban en este nivel y que Audi o Mercedes están implementando es el aparcamiento automático en el interior de un parking. El conductor dejará su coche en la entrada y este irá automáticamente y de manera autónoma a una plaza libre. El proceso se producirá al contrario cuando el conductor quiera recogerlo. Para ello deben existir aparcamientos adaptados a tal fin.

Nivel 3. Automatización condicionada

El coche se hace cargo de la conducción del coche de manera total, monitorizando todo el entorno que le rodea. Además puede tomar decisiones como cambiar de carril o responder a situaciones o incidentes. En caso de que el sistema detecte que la conducción autónoma deja de ser segura, requiere al conductor la toma del control.

Ejemplo: actualmente solo el sistema de asistencia en atasco del Audi A8 puede clasificarse en este nivel. El conductor puede desentenderse de la conducción en determinadas condiciones. El sistema se activa solamente si:

  • Es una autovía
  • Hay atasco
  • Velocidad por debajo de 60 km/h
  • La calzada debe contemplar una separación física entre los dos sentidos

Hasta aquí los niveles en los que el conductor debe hacerse cargo de la conducción en determinado momento. En caso de que no lo haga (por ejemplo porque se haya dormido) el coche se detiene automáticamente y activa las luces de emergencia.

Nivel 4. Alta automatización

Control total de la conducción por parte del vehículo incluso cuando el conductor no responde al requerimiento de la toma de control. No es necesaria la supervisión de un humano.

Nivel 5. Automatización total

 Es el nivel más alto de autonomía: el conductor deja de serlo para convertirse en un pasajero. El coche toma el control total de la conducción. Desde la dirección hasta decidir la ruta más adecuada. Se podría incluso prescindir de volante y pedales.

Varias marcas tienen prototipos en este sentido, y se habla de que es el futuro de la movilidad en las ciudades, pero por el momento es solo una meta. Para poder llegar a tal nivel no solo los coches deben equipar la tecnología para ello, si no también las carreteras o la red de internet.

Consultar el documento oficial del SAE

Con la llegada de la conducción autónoma se mejorarán las cifras de siniestralidad así como el nivel de tráfico y congestión de las grandes ciudades ya que permitirá una conducción más segura y eficiente. Pero ¿están las carreteras y la legislación preparadas para ello? La respuesta es no.

LEGISLACIÓN

En España actualmente no hay una legislación adaptada a la conducción autónoma, ya que hoy solo se menciona de esta forma: “solo fabricantes e instituciones pueden probar vehículos sin conductor y únicamente en determinadas vías”. La DGT está trabajando para adaptarse al futuro (y al presente) de la conducción autónoma.

En otros países como Alemania ya se ha avanzado y hay leyes que regulan hasta el nivel 4 de autonomía.

INCIDENTES

Son conocidos algunos accidentes que se han provocado teniendo alguna relación con la conducción autónoma, pero no por culpa de la misma. Por ejemplo, un conductor de Estados Unidos chocó su Tesla contra un camión de bomberos parado en la carretera debido a que el sistema no lo detectó. ¿Fue problema de los sensores? No. Precisamente este es un de los lastres que aún tiene que superar este tipo de sistemas y del que Tesla avisa en sus manuales, y lo ejemplifica con este mismo caso. “Si usted está utilizando el Autopilot, debe permanecer atento en todo momento a la conducción y su entorno. Si el coche que le precede se aparta repentinamente debido a un obstáculo más adelante, el sistema podría no reconocerlo a tiempo y no frenar adecuadamente”.

Es algo que hay que hacer entender: la conducción autónoma todavía no es autónoma.

A modo de anécdota, te dejamos una prueba que Audi hizo en circuito. Dejando a un Audi RS7 conducir totalmente vacío y batiendo un récord de tiempo en la pista: