¿Cómo preparar tu coche para el verano? - BLAZE
X

¿Cómo preparar tu coche para el verano?

Consejos para tu coche y para ti

¿Te meterías voluntariamente en un horno? Pues probablemente ya lo hayas hecho porque un coche alcanza los 55 grados tras 60 minutos expuesto al sol a una temperatura de 35oC. Podría parecer una prueba de Entrenamiento Navy Seal, pero no, es la cruda realidad de los conductores estivales. Aunque no todo está perdido porque vamos a darte unos consejos para no salir del coche hecho un muffin.

ANTES DE VIAJAR

Hay varios elementos de un vehículo que son sensibles al calor y pueden sufrir deterioro por el mismo, así que deberías revisarlos antes de hacer un viaje. Si es largo, con mayor motivo:

  • Limpiaparabrisas: la goma se deteriora con el calor, se endurece y se cuartea y agrieta, por lo que si te pilla un diluvio de verano, seguramente no veas nada.
  • Neumáticos: otro elemento que, compuesto de goma, se deteriora con las altas temperaturas. Aunque a simple vista no estén desgastados, sí pueden sufrir endurecimiento y perder efectividad. Además, la temperatura que alcanza el asfalto hace que su presión cambie, así que debes ser especialmente cuidadoso.
  • Líquidos: si eres de los que echa agua corriente al circuito de refrigeración de tu coche, estás expulsado. Aun así, debes saber que puede bajar el nivel al evaporarse más rápidamente con temperaturas altas. Revísalo antes de salir.

Antes del viaje, mucho mucho antes, cuando compras el coche, puedes tomar otra medida preventiva. Los coches con colores oscuros absorben más radiación solar que los de colores claros. Ya sabes, puede ser un motivo de elección. Lo mismo para los coches de alquiler, si es posible, elige uno blanco o de color claro. Si alquilas el coche fantástico, lo sentimos, solo está disponible en negro.

DURANTE EL VIAJE

Para evitar entrar al coche y sentir que has sido invitado al infierno en vida, sigue los consejos del siguiente punto. Aún así, si por lo que sea se te ha olvidado seguirlos, no pongas el aire acondicionado nada más arrancar. El proceso debería ser el siguiente:

  • Abrir el coche
  • Arrancar
  • Encender el ventilador (sin aire acondicionado) para sacar el calor del circuito.
  • Circular unos minutos para que el aire caliente del interior se renueve
  • Activar el aire acondicionado y disfrutar del fresco viaje.

Hay algunos trucos para bajar todavía más rápidamente la temperatura del coche:

  • Muchos de los coches actuales llevan una funcionalidad que muchos de sus dueños desconocen. Se trata de dejar accionado el botón de apertura del mando durante unos segundos. ¡Tachán! Los cristales del coche bajan automáticamente. Puede parecer una funcionalidad para fardar, pero esto llega a bajar la temperatura del coche hasta dos grados antes de entrar. Hay que decir que en algunos mandos se acciona de otra forma.
  • Esta otra funcionalidad es manual, la llevamos de serie todos los conductores. Abre la ventanilla de un lado y abre y cierra la puerta del lado contrario (con la ventanilla subida) durante medio minuto. Esto hará que el aire caliente salga disparado del coche. Otros 3 o 4 grados que te quitas de encima.

Los viajes cortos en ciudad son especialmente fatigantes para los coches porque a circular al baja velocidad, el flujo de aire que refrigera el motor desde el exterior es mucho menor. Debes vigilar la temperatura del líquido refrigerante. La temperatura normal en circulación es de 90oC, si el recorrido es en ciudad y con tráfico puede que suba a 100oC sin que esto sea motivo de alarma. En caso de que suba más, para inmediatamente. Un truco para reducir la temperatura del motor es poner la calefacción al máximo. Recuerda salir del coche, si no:

Si circulas en verano y con tráfico, los frenos pueden sobrecalentarse y perder efectividad. Y no quieres eso para tus vacaciones ni las de los demás, ¿verdad? Dosifica las frenadas utilizando marchas más cortas utilizando el freno motor.

En los viajes largos, recuerda hacer paradas de al menos 20 minutos cada 2 horas.

DESPUÉS DEL VIAJE

Cuando llegues a tu destino, y a no ser que dispongas de garaje subterráneo (como todos los coches a la venta de segunda mano) toca aparcar. Es muy posible que tu destino sea uno de playa y aunque no lo sea, hay varios consejos realmente útiles:

  • Usa parasol: los hay de muy buena calidad por buen precio. Con esto conseguirás no solo evitar la sensación de calor asfixiante, si no proteger elementos del interior de tu coche. Estos, sobretodo los plásticos, sufren con las altas temperaturas y se deterioran más rápidamente. Un elemento tan sencillo reduce la temperatura interior unos 11 grados.
  • Volante girado: un buen truco es dejar el volante girado (con el emblema del revés). De esta forma cuando entres al coche, la zona de agarre estará a menor temperatura.
  • No toques elementos metálicos ni el salpicadero nada más introducirte en el coche. Si no usas parasol, el salpicadero puede alcanzar 72,8oC. No es ninguna broma.

Otro de los elementos del coche que sufre especialmente en verano es la pintura. Esta sufre por dos motivos principales: el calor y el salitre en zonas de mar. Para evitar que tu coche parezca en poco tiempo recién sacado del desguace, sigue estos consejos:

  • Protégelo con una lona: las hay universales de todos los precios.
  • Lávalo regularmente: no tientes a los escritos poéticos sobre tu carrocería y limpia el coche, al menos, una vez a la semana. El salitre se deposita sobre la pintura y produce corrosión. Además, al viajar con el viento, se puede depositar en los bajos del coche por lo que ya no hablamos de un problema estético, si no que puede afectar a elementos mecánicos. Lava la parte inferior del vehículo con una manguera a presión.

Tras estos consejos, ya puedes coger carretera y ¿manta?

Fuentes: RACC