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¿Es cierto que se volverá a fabricar el DeLorean?

La compañía DeLorean Motor Company reabrió sus puertas en 2015

DeLorean DMC-12. Un clásico americano que está en la retina de todo el mundo gracias a una de las reconocidas como mejores películas de la historia: Regreso al Futuro. (O eso dicen sus fans). La compañía que lo fabricaba cerró tres años antes del estreno de la primera parte de la saga, pero ¿ha resurgido de sus cenizas?

El verdadero viaje en el tiempo de DeLorean Motor Company y de su único modelo, el DMC ha sido, como mínimo, truculento. El fundador de DeLorean fue un ex directivo de General Motors que salió de la mítica compañía para construir el “nuevo deportivo americano”. Uno deportivo, rápido y barato. Consiguió una inversión de 200 millones de dólares y se puso a trabajar. Y no lo hizo con cualquiera, si no con los mejores. Sirva como ejemplo que en el diseño trabajó el archiconocido diseñador Giugiaro.

Tras llegar a acuerdos con numerosas empresas para la obtención de piezas y llegar a un diseño definitivo, DeLorean presentó el DMC-12. Un coche de diseño futurista, y con algo muy especial: su carrocería estaba hecha de acero inoxidable cepillado. De ahí su color y también su peso: 1244 kilos. La compañía y su fábrica, situada en Irlanda del Norte, fabricaron y se abastecieron de piezas suficientes para la fabricación de 30.000 unidades, una estimación demasiado optimista vistos los resultados. Fue un fiasco, se fabricaron poco más de 8.000 y la compañía cerró en 1982.

EL PODER DEL CINE

El destino y el tiempo fueron caprichosos y el cine hizo por el DMC-12 lo que no pudo hacer su propia compañía: llevarlo a lo más alto. Tres años después del cierre de DeLorean se estrenaba Regreso al Futuro en la que un DMC-12 era, después de Marty McFly y Doc, el protagonista. Su aspecto futurista fue lo que hizo que el director, Robert Zemeckis, se decidiera por él. Poco hay que contar acerca de lo que pasó con las siguientes entregas y la respectiva fama del coche…

El interior de un DMC-12

SOBRAN PIEZAS

No es que a un DeLorean le sobren piezas, si no que el almacén de la fábrica se quedó con un stock de piezas suficientes como para fabricar más de 21.000 coches más. Un grupo inversor decidió comprar los activos de la compañía en 1982. Entonces apareció la persona que ha dedicado su vida a tratar de resucitar esta joya del automovilismo americano: Stephen Wynn. Al principio se dedicó a comprarles piezas para ir restaurando DMCs antiguos que lo necesitasen (y que sus dueños pudieran permitirse). Tal fue el negocio que Wynn acabaría comprando los activos de DMC a sus actuales propietarios. Construyó un taller almacén en Texas y lo trajo todo desde Irlanda del Norte. Desde entonces se ha dedicado a reconstruir y restaurar DMC-12.

UN DELOREAN NUEVO

Desde hace algunos años su objetivo va más allá de restaurar coches antiguos, construirlos nuevos. Tiene las piezas, y las que faltan puede construirlas ya que tiene en su poder los planos. Tiene la inversión necesaria y tiene una lista de espera de 5.000 unidades pedidas, pero ¿qué le falta? La burocracia es lo que tiene, y desde 2016, la nueva DeLorean Motor Company está pendiente de recibir los permisos necesarios para poder fabricar el nuevo DMC-12 y que sea legal circular con él por las carreteras americanas.

El nuevo modelo seguirá teniendo el mismo chasis y la misma carrocería, pero cambiarán algunas cosas. La más importante el motor. Montará uno con entre 300 y 400 caballos (nada que ver con los 135 originales) además de nuevo sistema eléctrico, frenos, suspensiones y, por supuesto, un sistema de sonido nuevo. Aunque habrá hipsteres que querrían un sistema de AM/FM…

 Eso sí, hípsteres adinerados, porque se estima que el nuevo DMC-12, del que se esperan fabricar entre 300 y 400 al año, costará unos 100.000 dólares. Así que sí, si las autoridades americanas quieren, se volverá a construir el DMC-12 38 años después.